Por: Eduardo Sánchez
La fémina que la atendió, al haberse acabado ya el pegamento para pestañas, tomó la equivocada decisión de usar el pegamento para uñas.
Fue hasta que concluyó el trabajo que el mal procedimiento se dejó ver, pues Megan cerró los ojos para esperar a que pasara el dolor, y cuando los quiso abrir, tenía los parpados completamente pegados.
Tras poner una queja y retirarse del lugar enfadada, decidió grabar un video y publicarlo en sus redes sociales, a fin de recomendar a las persona que tengan cuidado cuando vayan a ponerse pestañas.