La obra, creada en los últimos años de vida del pintor impresionista, superó ampliamente las estimaciones previas a la subasta
Por: César Leyva
La pintura Iris, del artista francés Claude Monet, alcanzó un precio de 50 millones de euros, incluidas las comisiones, durante una subasta organizada por Sotheby´s en Francia. La venta estableció un nuevo récord para una pintura subastada en territorio francés, con un valor equivalente a más de mil millones de pesos mexicanos.
La cifra superó con amplitud las expectativas iniciales, pues los especialistas calculaban que la pieza podría venderse entre 22 y 30 millones de euros.
Con unas dimensiones de 1.60 metros de alto por 1.80 de ancho, el cuadro perteneció a Jeanne Schlumberger, reconocida coleccionista de arte que reunió importantes obras de distintas etapas de la pintura francesa.
UNA OBRA DE LOS ÚLTIMOS AÑOS DE MONET
Monet realizó Iris entre 1924 y 1925 en Giverny, localidad donde pasó buena parte de sus últimos años. La pintura forma parte de una serie de grandes composiciones decorativas desarrolladas durante la etapa final de su trayectoria artística.
Este periodo también dio origen a sus célebres Nenúfares, conjunto de obras monumentales que actualmente tiene uno de sus exponentes más conocidos en el Museo de la Orangerie, en París.
La venta de Iris coincidió con las conmemoraciones por el centenario de la muerte del pintor, ocurrida en 1926. En el mismo contexto, otra obra suya, Bord de falaises à Pourville, se vendió por 12 millones 785 mil euros.
EL LEGADO DE LA COLECCIÓN SCHLUMBERGER
La historia de la pintura está vinculada con Jeanne Schlumberger y la marchante parisina Katia Granoff, quien contribuyó a difundir las creaciones de la última etapa de Monet y acompañó a la coleccionista en numerosas adquisiciones.
De acuerdo con Sotheby´s, Schlumberger mostró especial interés por las obras tardías del impresionista, aunque su colección también incluyó piezas de Eugène Delacroix, Honoré Daumier, Gustave Courbet y Paul Cézanne, además de una importante selección de trabajos de Gustave Moreau.
El resultado de la subasta coloca a Iris entre las ventas más destacadas del mercado artístico francés y vuelve a poner el foco en la producción final de uno de los principales exponentes del impresionismo.