La muerte de una abuela y su nieta de 12 años provocó indignación en Ostuacán, donde pobladores agredieron a los detenidos
Por: Brayam Chávez
El caso de Miriam Cruz Alpuche, de 55 años, y su nieta Ariana Scarlett, de 12, conmocionó a los habitantes de Ostuacán, Chiapas, luego de que ambas fueran encontradas sin vida con signos de violencia. Tras varios días de búsqueda, las autoridades confirmaron la detención de dos presuntos implicados, pero la situación se agravó cuando pobladores atacaron a los sospechosos y uno de ellos murió.
Los hechos desataron protestas y momentos de tensión frente a la Presidencia Municipal, mientras familiares, vecinos y colectivas exigían justicia por el asesinato de las dos víctimas.
El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, confirmó las detenciones y pidió a la población evitar hacer justicia por su propia mano, al advertir que las agresiones podrían tener consecuencias legales.
LA DESAPARICIÓN DE LA ABUELA Y SU NIETA
El caso comenzó el 19 de octubre, cuando Miriam Cruz Alpuche y su nieta Ariana Scarlett salieron de su domicilio rumbo a un terreno de su propiedad para revisar y alimentar al ganado.
Al no regresar y perder comunicación con ellas, sus familiares alertaron a las autoridades municipales y solicitaron el apoyo de la comunidad para localizarlas.
Vecinos y familiares se organizaron para recorrer a pie los caminos que conducían al rancho. Un día después, el 20 de octubre, se presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado de Chiapas y se difundieron las fichas de búsqueda.
Las autoridades estatales desplegaron operativos de localización, con apoyo de equipos especializados y binomios de búsqueda, para revisar las zonas por las que acostumbraban transitar las víctimas.
ENCUENTRAN SIN VIDA A MIRIAM CRUZ Y A SU NIETA
El miércoles 21 de octubre fue localizado el cuerpo de Miriam Cruz Alpuche en una zona del rancho. De acuerdo con los reportes, presentaba huellas visibles de violencia, por lo que las autoridades iniciaron las investigaciones bajo el protocolo de feminicidio.
Dos días después, el viernes 23 de octubre, los equipos de búsqueda encontraron el cuerpo de Ariana Scarlett en una zona de pastizales, alejada del lugar donde había sido localizada su abuela. La menor también presentaba signos de violencia.
El hallazgo de ambas víctimas provocó indignación entre los habitantes de Ostuacán. Colectivas y organizaciones comenzaron a exigir el esclarecimiento de los hechos y que los responsables fueran llevados ante la justicia.
Ese mismo viernes, familiares, amigos y vecinos despidieron a la niña en medio de reclamos por la falta de resultados durante las primeras horas de búsqueda.
DETIENEN A DOS PRESUNTOS RESPONSABLES DEL DOBLE FEMINICIDIO
El sábado 24 de octubre, la Fiscalía General del Estado y el gobierno de Chiapas informaron sobre la detención de dos hombres presuntamente relacionados con los asesinatos.
Los sospechosos fueron puestos a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica. Según los señalamientos difundidos entre los pobladores, uno de ellos sería el presunto autor material y el otro habría participado como posible autor intelectual, aunque estas acusaciones deberán ser investigadas por las autoridades.
Uno de los detenidos fue identificado como Andrés “N”, alias “El Cera”, mientras que el segundo era conocido como “El Melo”, un adulto mayor.
Sin embargo, cuando los agentes intentaron trasladarlos a Tuxtla Gutiérrez, un grupo de habitantes impidió el operativo y exigió que los sospechosos respondieran por la muerte de Miriam y Ariana.
POBLADORES AGREDEN A LOS DETENIDOS Y UNO MUERE
La noche del sábado, la tensión aumentó cuando una multitud agredió a los dos hombres. De acuerdo con los reportes, uno de los sospechosos murió tras ser atacado y su cuerpo fue decapitado, mientras que el segundo quedó gravemente herido.
Las autoridades lograron rescatar al sobreviviente y lo mantuvieron bajo custodia. Hasta el momento, las acusaciones contra ambos hombres deben distinguirse de los hechos que puedan acreditarse durante las investigaciones judiciales.
Durante los disturbios, también se reportó la quema de una parte trasera de la Presidencia Municipal. Según la información difundida, las autoridades cortaron el suministro eléctrico y limitaron la señal telefónica para tratar de controlar la situación.
El alcalde de Ostuacán, Víctor Manuel López Jiménez, intentó dialogar con los habitantes y pidió que confiaran en las instituciones. Sin embargo, algunos pobladores le reclamaron que, a su juicio, no se había brindado apoyo oportuno durante las labores para encontrar a la abuela y a su nieta.
LA MOLESTIA POR LAS LABORES DE BÚSQUEDA
Además de la indignación por los asesinatos, entre los habitantes surgieron reclamos por la manera en que se desarrollaron los operativos de localización.
De acuerdo con los señalamientos de la población, hubo inconformidad porque el equipo necesario para la búsqueda no habría llegado a tiempo. También cuestionaron que la Unidad Canina de Búsqueda y Rescate de Protección Civil atribuyera a sus labores el hallazgo de los cuerpos, pues algunos vecinos aseguraron que ellos los localizaron utilizando sus propias herramientas.
La situación profundizó el descontento hacia las autoridades municipales y alimentó las protestas que se registraron frente a la Presidencia Municipal.
Por su parte, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar llamó a los habitantes a actuar con prudencia y evitar agresiones contra los detenidos, al advertir que tomar represalias por cuenta propia puede derivar en consecuencias legales y afectar a personas inocentes.
QUÉ SE SABE SOBRE EL CASO HASTA EL MOMENTO
Hasta el domingo 25 de octubre, la información disponible señala que dos hombres fueron detenidos por su presunta participación en el doble feminicidio, pero uno murió tras ser agredido por pobladores y el segundo sobrevivió y quedó bajo custodia.
Las investigaciones por los asesinatos de Miriam Cruz Alpuche y Ariana Scarlett continúan siendo fundamentales para esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
El caso también dejó al descubierto la tensión entre la exigencia de justicia de los habitantes y la obligación de que las investigaciones y los procesos judiciales se desarrollen conforme a la ley.