Papa León XIV llama a los jóvenes a defender su fe y promover el matrimonio católico

Durante un encuentro en Roma, el Pontífice alentó a las nuevas generaciones a evangelizar con alegría y servir a los más necesitados

Por: César Leyva

El Papa León XIV exhortó a los jóvenes católicos a vivir su fe sin temor, compartir el mensaje de Jesucristo y reconocer el matrimonio como una vocación que forma parte del plan de Dios.

El mensaje fue pronunciado este 24 de octubre, durante una audiencia con integrantes de la Conferencia Internacional de la Juventud de Jesús (Jesus Youth), movimiento que reúne a jóvenes católicos de distintos países.

Durante el encuentro, el Pontífice destacó la importancia de mantener vivo el entusiasmo evangelizador y aprovechar los frutos de los procesos de reflexión que la organización ha desarrollado en los últimos años.

También los animó a llevar su carisma a nuevas naciones y asumir con responsabilidad los desafíos de su crecimiento dentro de la Iglesia.

UNA FE QUE SE VIVE CON VALENTÍA

León XIV recordó que muchos integrantes del movimiento viven en regiones donde los cristianos representan una minoría, pero subrayó que esta situación no debe impedirles compartir su amistad con Jesús.

Como ejemplo de una fe firme ante las dificultades, mencionó a Ajna George, joven india, profesora universitaria y referente de Jesus Youth, quien falleció en 2022 después de enfrentar una enfermedad terminal. Su devoción a la Eucaristía y la fortaleza con la que vivió su padecimiento dejaron una huella entre quienes conocieron su historia.

El Papa señaló que los jóvenes necesitan descubrir el amor de Cristo mediante testimonios auténticos, capaces de transmitir esperanza en sus comunidades.

EL MATRIMONIO, UNA VOCACIÓN DE SANTIDAD

Leon XIV también pidió impulsar el acompañamiento a las familias y presentar el matrimonio como una opción vocacional dentro de la Iglesia, junto con el sacerdocio y la vida consagrada.

Explicó que formar una familia puede ser un camino de santidad que debe asumirse con alegría y confianza en la gracia de Dios.

Asimismo, invitó a los jóvenes a convertirse en familias misioneras y colaborar con sacerdotes y religiosos en la difusión del Evangelio, sin descuidar la oración ni el servicio a las personas más vulnerables.

Finalmente, León XIV llamó a obispos y sacerdotes a acompañar a las nuevas generaciones con apertura y visión de futuro, promoviendo la unidad entre jóvenes de distintas culturas, idiomas y tradiciones.