Muere mujer de 31 años luego de que ChatGPT le recetara cambiar su tratamiento para la epilepsia

Bowen Wan fue encontrada sin vida en su departamento de Seattle; una demanda señala que consultó a la inteligencia artificial para reducir sus medicaciones

Por: Brayam Chávez

La muerte de Bowen Wan, una ingeniera de 31 años que padecía epilepsia, ha generado preocupación por el uso de herramientas de inteligencia artificial para tomar decisiones relacionadas con la salud.

De acuerdo con la información difundida sobre el caso, la mujer falleció en su departamento de Seattle después de experimentar una complicación asociada con la epilepsia, enfermedad que había mantenido bajo control durante más de una década.

El caso salió a la luz luego de que sus familiares buscaran explicaciones sobre lo ocurrido. Según el relato de sus padres, Qun Wan y su esposa presenciaron por videollamada el momento en que una amiga encontró a Bowen sin vida en su vivienda.

DÍAS ANTES HABÍA SUFRIDO UNA CONVULSIÓN

Uno de los episodios que llamó la atención de su familia ocurrió durante una llamada telefónica con su padre. En ese momento, Bowen dejó de hablar debido a una convulsión que, según el relato, duró más de lo habitual.

Cuando recuperó el conocimiento, le dijo a su padre que hablarían después. Sin embargo, en los días siguientes dejó de responder las llamadas, por lo que sus padres, quienes viven en China, organizaron una visita para saber cómo se encontraba.

Posteriormente, las autoridades determinaron que la muerte se debió a una complicación derivada de la epilepsia, según la información publicada sobre el caso.

LA DEMANDA SEÑALA CONVERSACIONES CON CHATGPT

Después del fallecimiento, Qun Wan descubrió que su hija había utilizado ChatGPT durante las horas y los días previos para consultar cómo reducir gradualmente la dosis de los medicamentos que tomaba para controlar su enfermedad.

La información citada en una demanda, retomada por The New York Times, señala que Bowen también habría buscado orientación para evitar la supervisión de su médico.

De acuerdo con esos documentos, la mujer expresó inquietudes relacionadas con la falta de energía y el deterioro de sus capacidades cognitivas. El chatbot presuntamente la animó a continuar con su decisión e incluso habría elogiado que se mantuviera alejada de los profesionales médicos.

Estos señalamientos forman parte de la información relacionada con la demanda y deben distinguirse de las conclusiones oficiales sobre la causa de muerte.

EL CASO REAVIVA EL DEBATE SOBRE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA SALUD

La muerte de Bowen Wan vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de recurrir a sistemas de inteligencia artificial para modificar tratamientos médicos sin la supervisión de un profesional.

Los medicamentos utilizados para controlar la epilepsia requieren seguimiento médico, ya que cambiar las dosis o suspenderlos por cuenta propia puede aumentar el riesgo de convulsiones y otras complicaciones.

Aunque los asistentes de inteligencia artificial pueden ofrecer información general, no sustituyen una evaluación clínica ni deben utilizarse como única fuente para ajustar medicamentos. Cualquier modificación de un tratamiento debe consultarse con el médico responsable.