Deben, legisladores, permitir que se dé autoridad a las familias para decidir ingresar a sus familiares a centros de rehabilitación: Araiza
Por: Francisco Angulo
Ante la polémica que se ha generado a nivel nacional en relación con el tema de la internación de personas adictas a sustancias consideradas como drogas, donde se pretende prohibir que se les ingrese en contra de su voluntad, los directivos de centros de rehabilitación están solicitando que la familia tenga autoridad moral para solicitar que se le brinde el tratamiento, manifestó Daniel Joel Araiza Astorga.
El director del Centro de Integración para Drogadictos y Alcohólicos (CIDA) Obregón AC, mencionó que dicha polémica ha llegado a los recintos legislativos tanto locales como federales, por lo que se hace el llamado a los legisladores a que revisen bien el tema y tomen en cuenta que en la mayor parte de los casos, quienes son llevados a estos locales donde se les da tratamiento para dejar las sustancias son personas que han perdido la voluntad, por lo tanto no tienen la capacidad para tomar una decisión de esa naturaleza por sí mismos.
Incluso, si la prohibición fuese aprobada, existe el riesgo de que alguien que fue ingresado en contra de su voluntad, al término de los seis meses del tratamiento pueda poner una denuncia por privación ilegal de la libertad en contra tanto de su familia como del centro en el que fue internado para llevar su tratamiento, lo que sería muy negativo ya que se afectaría a estos sitios que sólo buscar proporcionar la ayuda para tratar de reincorporar a estas personas a la sociedad.
Y la consecuencia de esto, sería una proliferación en las calles de cada vez más adictos, que podrían estar robando o haciendo daño con tal de conseguir dinero para seguir comprando la sustancia que necesitan para seguir con su adicción.
La familia es el núcleo constitutivo de la sociedad, y el que primero sufre al tener un adicto en casa; es por ello que se les debe de tomar en cuenta cuando buscan conseguir un tratamiento para que su ser querido se rehabilite y, en la medida de lo posible, vuelva a ser productivo, reduciendo a la vez los índices en algunos delitos, como el robo distintas modalidades, pues muchos lo hacen con tal de obtener recursos para seguir consumiendo, concluyó.